Esquemáticamente, puede definirse al mobbing como el ejercicio de acciones hostiles respecto del trabajador, por parte de sus superiores o compañeros. También se lo conoce como “acoso laboral”.

Generalmente, este tipo de acciones violentas encuentra su fundamento en el intento de lograr que el dependiente renuncie a su empleo, a los efectos de evitar el pago por parte del empleador, de las indemnizaciones previstas para los despidos sin causa.

 

Los trabajadores afectados, tienen derecho a exigir el cese de esta clase de trato discriminatorio, pudiendo considerarse despedidos por culpa de su empleador -y por ende, a reclamar las indemnizaciones correspondientes a esta modalidad de extinción contractual-, en caso que el mismo continúe.